domingo, 30 de noviembre de 2008

30 del 11 : Ejemplo de Unidad en el Reclamo

"....Con mucho de amor por los colores e igual porción de inocencia habíamos marchado en mas de una oportunidad a la AFA!!! Sin obtener el signo de masividad en la concurrencia pero si la plena convicción de lo que hacíamos, así nos predispusimos en la acción militante aunque con frutos inciertos. La Hinchada de San Lorenzo estaba en la firme convicción de no ceder ni quedarse de brazos cruzados.

Transitamos radios - han sido sanas excepciones-, se inicio el trabajo de concientización vía web (con el agravante que la población virtual era ínfima y la pagina oficial era pro gerenciamiento), el boca en boca, hasta que dimos con la posibilidad de armar junto a dirigentes de entonces "un comité de lucha" para unificar acciones y procedimientos conjuntos. Pero los tiempos se aceleraban y la aritmética nos auguraba una mala pasada en la asamblea resolutiva...."

DEBOEDOVENGO


Hay momentos, fechas especiales, que se diferencian del resto. Son momentos unicos e irrepetibles, con un aura especial. Son instantes historicos, que merecen una fotografia perpetua para que en los momentos de zozobra o duda veamos reflejado en esa placa el camino a recorrer. Esos momentos suelen marcar un antes y un despues, que nos invitan al doble ejercicio de reconocer la labor de algunos y criticar el accionar de otros. En la historia de San Lorenzo de Almagro como Institucion Social sin fines de Lucro el 30 del 11 es un momento fundacional. Se cubre con un manto de gloria eterna y se lo siente como un Volver a Nacer. La lucha de unos pocos pudo mas que el desinteres de la masa cuerva en general, apatica y dormida, presa de la desinformacion interna y externa, asustada y sumisa a la imagen de Fernando Miele y los medios de comunicación. Y con la fuerza de Lorenzo Massa se llevo por delante los cimientos politicos de quien se movia en el Club como el Mesias Salvador.

La mia siempre fue una familia Mielista, con un discurso muy liviano de sus errores y el "Si Miele" facil. Se lo describía como la persona que hizo resurgir a San Lorenzo de la nada, era casi Gardel. El tipo que levantó centenares de pedidos de quiebra, que nos devolvió la localía, que nos sacó campeón despues de 21 años. Lo que decía era palabra Santa, fruto de una convicción genuina y sincera, 100% Sanlorencista, que a mis ojos lucía como una sumisión al menos cuestionable. A esa edad, con solo 18 años, quizas mi adolescencia contestataria siempre me llevó a repreguntar y querer saber más de lo que se me vendía por sentado. El peregrinaje y años de sequia sin titulos los viví, por lo que la construcción del Bidegain y la epopeya del 95 siempre se lo reconocí al Mielismo. Además historias como la de salir a buscar 11 remeras en la tribuna para presentar al primer equipo porque no teníamos ni indumentaria alla a mediadios de los 80 se contrastaba con la imponente obra en Ciudad Deportiva y todo eso sumaba a la imagen de procer que se me presentaba.

En mi mesa, ISL nos cambio los domingos y las previas de la cancha, desde mucho antes que noviembre del 2000. Fueron interminables discusiónes, de largos meses, que se limitaban a girar sobre una única pregunta a la que no le encontraba respuesta satisfactoria; ¿Por qué no lo puede hacer San Lorenzo? Si en serio solo se buscaba gerenciar la imagen, ¿Por qué San Lorenzo no se podía hacer cargo de vender su nombre, en lugar de salir a terciarizarlo con una empresa suiza? Esto se alimentaba por los números que en aquél entonces se barajaban. Nunca me cerraron las cifras ya que no existía correlación entre lo que nos iban a pagar y lo que se llevaban los socios de Grondona y Blatter. ¿13 millones de dolares por temporada durante 10 años?¿Por vender la marca San Lorenzo? Esos números eran abismales, el negocio debía pasar por otro lado, no sabía si estaba bien o mal, pero estaba convencido de que esa no podía ser la verdad, o al menos no toda la verdad. Y sin embargo, en la mesa de mi casa, la persona que me inculcó los colores y de quién heredé la sangre azulgrana, se limitaba a decirme que era un golazo para el Club y te lo discutía hasta el final. Más alla del amor que sentía y siento por mi abuelo, su enfermedad por San Lorenzo y el saber que quería al Club más que a cualquier cosa despues de su familia, no eran suficientes para disipar mis dudas.

Los medios de comunicación inflaban la versión del "contrato perfecto" para San Lorenzo. El ahogo financiero en el que nos encontrabamos y el pasivo que subía día a día decoraba con guirnaldas la posibilidad de sumarle millones de dolares a nuestras arcas, maquillandolo aún más con la propaganda complice de los voceros de turno. Encima los suizos iban a adelantar 2 millones de dolares para cancelar deudas y reforzar al plantel.Los diarios, las radios y los programas de televisión se alineaban con todo lo que ya escuchaba en casa. Y nada de lo que consumía terminaba de explicarme como carajo podían existir unos suizos tan pelotudos como para meter todos esos millones en San Lorenzo casi haciendonos un favor. Porque ese tambien era un argumento "made in Miele", donde con nuestra "viveza criolla" estabamos "durmiendo" a los europeos con un negocio redondo para nosotros. Incluso Miele, años mas tarde, seguiría diciendo que si hubiese prosperado el convenio con ISL, a pesar de la quiebra de la Multinacional, nosotros nos quedabamos con 10 millones en el bolsillo que no se los teníamos que devolver y los cagabamos(¿¿¿¿?????). Todo muy raro, no lo terminaba de entender, y quería saber más.

Fue así que escuche sonar la otra campana. Una campana que no solo hablaba pestes del contrato sino que además hablaba de gerenciamiento del Club. Decían que San Lorenzo iba a dejar de ser de los socios y que un pacto entre Miele Grondona y los Suizos atentaba contra los intereses de la institución. Esta gente no contaba ni con microfonos ni con tinta. En los pasillos de la Norte se los tildaba de loquitos y subersivos, todos "zurditos y montoneros". El mielismo los catalogaba de opositores y se limitaba a estigmatizarlos como agentes desestabilizadores que buscaban destruir al Club desde adentro. Sus banderas rezaban "No al Gerenciamiento" y en la tribuna empezaron a generar cada vez más adeptos, con un laburo de hormiga, concientizando desde abajo, bien a pulmón.

La puta madre, pensaba. No entendía nada. Por un lado la gente a la que amo me decía que estaba todo bien y que el convenio con ISL era lo mejor para el Club, pero sus porques eran vacios de contenido más llenos de seguridad. El contrato en si me parecia irracional. No entendia como ISL se prestaba a hacernos tal "favor". Al mismo tiempo escuchaba como desde cada sector se entrecruzaban que el otro estaba repleto de hijos de puta que querían lo peor para San Lorenzo. Y los medios que no ayudaban un carajo, ya que no se adentraban en las clausulas del convenio sino que se limitaban a operar politicamente para un solo bando. Y yo seguía sin entender.

De las marchas previas a la AFA asistí a una. Necesitaba ver de que se trataba eso, que comentaba lo gente por lo bajo, que caras se veían. En esa epoca no tenia amigos cuervos de tribuna, a la cancha iba con mi abuelo, y le pedí a quién por entonces era mi novia que me acompañara. Era poca la gente, y había de todo; niños, mujeres, jovenes, gente grande. Remeras de San Lorenzo por todos lados, mucha bandera y pancarta, bombos y canciones en contra de ISL y a favor del Club. Miele era mala palabra y en los ojos y las gargantas de los que allí se reunieron había dolor, furia contenida y, por sobre todas las cosas, convicción de que se batallaba por los colores. Las caras eran de preocupación y las conversaciones ajenas me ayudaron a armarme un panorama un poco más completo de la verdad con la que se embanderaban esas personas.

A mi casa llegue con una sola conclusión ; la decisión del contrato con ISL no podía tomarla una agrupación politica con mayoría en Asamblea. Era ridiculo siendo que las acusaciones que se les arrojabán hablaban de gerenciamiento y la venta de la institución. Era claramente la palabra del socio la que debía dirimir si un convenio como el que se planeaba firmar era provechoso o no. Eran los verdaderos dueños del Club quienes tenían que exteriorizar su voluntad. No podía ser que Miele, por el simple hecho de ser Presidente de la Institución, firmase documentos que comprometiesen el nombre, las arcas y la Identidad del Club por periodos que excedían su propio mandato. Peor aún, firmando convenios que el socio que lo votó jamás supo que el Mielismo pensaba firmar. Y entre los extremos de pensar que San Lorenzo se hacia rico con 130 millones de dolares en una decada o dejaba de existir, la simple duda de que lo segundo fuese probable era suficiente para darse cuenta de que el Club no estaba preparado para pactar con ISL. La información era escasa, la gente no estaba interiorizada, las clausulas del contrato no se leían en ningún lado, el clima era turbio.

Hoy con las cartas jugadas y el diario del Lunes lo que más duele es que aquellos heroes del 30 del 11 que se bancaron la represión policial no hayan recibido el espacio y reconocimiento que se merecen. Gente que se comprometió a dejar la vida por el Club y que, sin altoparlantes ni llegada masiva al cuervaje, se hizo cargo de la situación y no dejó a San Lorenzo en banda. La quiebra de ISL, los millones de deuda que tenía la empresa suiza, las consecuencias que pagó el Flamengo brasileño, la posibilidad de suspender el Mundial 2002,las justificaciones posteriores de Miele, la desprolijidad de la asamblea de esa noche, los preparativos de la Federal, la falta de autocritica y disculpas, la actual situación de Racing y los resultados de los gerenciamientos en la Argentina hablan por si solos. Todo eso nos demuestra quién estaba equivocado y quién tenía razon. Y lo más triste es que los que por descompromiso, negligencia, equivocación o, lisa y llanamente mala leche, estuvieron a punto de vender a San Lorenzo, nunca pidieron perdón. Sobre ellos deberá pesar un revisionismo historico justo y completo, para separar roles y distinguir los papeles que cada uno interpreto en esta historia. Ninguno, sea cual sea su justificación, merece segundas oportunidades en San Lorenzo. Ya sea por hijo de puta o mal dirigente, el Club los necesita alejados de la Institución. Y más alla del perdón, sus nombres siempre deberán ser recordados como aquellos que quisieron vender a San Lorenzo, para que cada cual cargue con la mochila que se forjó, y se haga cargo de las decisiones que tomó. A mi me tomó muchos años hacer un analisis integral de quien fue Francisco Miele para San Lorenzo. Los números de la construcción del Nuevo Gasometro, los presupuestos de las cámaras de seguridad, la recaudación contra el Flamengo, el pase de Romeo, su despotismo y autoritarismo, ISL y la represión del 30 del 11 son ejemplos de sobra para entender que no se debe tropezar denuevo con esa misma piedra.

Hoy gracias a algunos cuervos peliamos por Volver a Boedo y no por Volver a ser un Club. A ellos respeto eterno. Asi como en su momento se trabajó para formar un bloque de reclamo que permitiese contrarestar los embates del Mielismo en un negocio que iba a ser contraproducente para la institución, hoy la Vuelta a Boedo exige una inteligencia similar. La lista de nombres que ese 30 de Noviembre aportó a la causa se desparrama por distintos sectores, politicos y apoliticos. Es hora de que bajen sus banderas y articulen denuevo para sumar voluntades y emprender el camino a casa. ISL se frenó con 500 personas pero a Boedo tenemos que caminar de a miles. La masificación que en aquél momento no logró comprometer a la masa cuerva hoy es indispensable para generarle presión a una dirigencia que se caga en Volver. Dependerá de quienes en esa noche peliaron codo a codo y hoy no logran consensuar pautas básicas de convivencia que nos permitan convocar a la gente a ser parte de la Gesta más importante de la historia de San lorenzo de Almagro.


Manuel Astesiano Agote
Socio 50733

1 comentario:

SANDOVAL dijo...

Negro, tu texto de recordación y balance de lo que significó el 30/11 y toda esa lucha, es un texto en el que nos podemos reconocer muchos, incluso quienes -como yo- tenemos una dificultad natural para involucrarnos en la cosa pública; no obstante lo cual, sentimos que ese día teníamos que estar, y que había que pelear con la pluma y la presencia, y vimos pasar las balas muy cerca nuestro.

Es muy noble de tu parte el hecho de que blanquees, sin tapujos, la situación sin dudas dolorosa de haber tenido que enfrentar a tu abuelo (asambleísta de Miele) en este tema. Eso es tener huevos, y fortalece tu posición como persona frente a algunos foristas anónimos que dudo puedan exhibir la misma transparencia.

Un abrazo
SANDOVAL